domingo, 14 de noviembre de 2010

Sé la clase de persona que quieres ser

Hoy he decidido poner por escrito y organizar algo que ya llevaba un tiempo pensando.

Creo que es un ejercicio fantástico y que si todos lo pusiéramos en práctica seriamos más felices y viviríamos en un mundo mucho mejor.

Es tan sencillo que asusta.

Lo he llamado “Sé la clase de persona que quieres ser”. Lo primero que hay que hacer es sentarte (un rato largo) a analizar tus virtudes y tus defectos tanto físicos como psicológicos. Lo más difícil es hacer el listado psicológico (de ahí lo de “rato largo”, un buen análisis es la base, es esencial). Luego se coge un folio, se pone en horizontal y se hace una raya en medio, a la izquierda se escriben los rasgos positivos y a la derecha los negativos.

Paso dos. Tienes que pensar en maneras de potenciar los rasgos positivos y neutralizar los negativos. Es importante escribir cosas concretas. Por ejemplo, si ponemos como rasgo negativo “Soy agresivo” no vale poner al lado “dejar de ser agresivo”, si no, “ir al gimnasio, hacer un diario semanal para reflexionar mis actitudes, practicar relajación, hacer yoga, no volver a gritar a fulanito, coger transporte publico en vez de conducir, etc.”

Y respecto a lo positivo, no conviene infravalorarlo porque todo es susceptible de ser mejorado, por ejemplo, yo me considero una persona sociable pero me he dado cuenta que, a veces, desaprovecho ocasiones de salir que podrían estar bien por vaguería, o que se me olvida preguntar a la gente como está o como le ha ido el día, etc.

Parece una chorrada pero no lo es, creo que no haya nada que pueda ser más gratificante y fructífero que dedicarse a mejorarse uno mismo. Yo me he dado cuenta que entre todo lo que se me ha ocurrido mejorar, cambiar y potenciar podría estar la vida entera dedicándome. Y no se me ocurre nada mejor en lo que emplear mi tiempo. Me parece una gran idea dedicarse toda una vida a superarse y esforzarse por ser mejor persona.

Otro punto importante es que no basta con hacer la lista, ya que te has currado todo el proceso de reflexión hay que ponerlo en práctica, supongo que habrá cosas que costarán más y otras menos pero todo se puede conseguir si uno le pone cabezonería y perseverancia. Y por supuesto, hay que revisarlo periódicamente para asegurarnos de que lo estamos llevando a la práctica. Yo me la voy a colgar detrás de la puerta de la habitación.

Lo reconfortante que tiene que ser mirar atrás y ver que te has superado a ti mismo, que te has convertido justo (o te pareces cada vez más) a la clase de persona que quieres ser.

No sabía si poner mi lista o no ponerla, al final he decidido ponerla sin que se vea (igual para eso no merece la pena). Igual otro dia lo cambio y la subo de verdad, de momento, no hay desnudo.

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